Este libro narra las aventuras por 15 países, expresa un mundo de experiencias vividas desde el primer día que comencé a pedalear, como se gesta en mi mente y corazón este proyecto al momento de cruzar cada lugar de la bella América, desde el sur hasta el norte en una bicicleta.

Los miedos, las alegrías, los sinsabores, la felicidad, el amor, el desamor, y cientos de sentimientos más, que  se han agolpado  antes y después de comenzar esta travesía que me hizo soñar despierto.

Eso me valió dejar mi  trabajo, un quehacer de oficina  con ocho horas de lunes a viernes en el sector de sistemas que, análogamente sistematizaba mi vida, luchar contra el desapego, dominar fantasmas del pasado, “la sombra de la monotonía que no me permitía ver el esplendor que brinda la vida”.

Aquel multicolor de la naturaleza que distinguen mis ojos,  los sonidos  vibrando alto o su ausencia en cada espacio que conozco, el aire fresco, tibio o caliente  que he sentido en la piel, la alegría que exclama mi alma al sentir el calor de las personas, y mis pies que se funden con las ruedas de mi bicicleta sobre el camino.

Esto es el comienzo de una hermosa locura, de romper esquemas, estereotipos, creencias, paradigmas y prejuicios. Este sueño en el que solo cabe una hamaca, un sartén y  poca ropa.

Cuatro años equivalentes a  15 países, más de 30  mil kilómetros de experiencias, de intentar dominar desiertos, el Amazonas, de nadar en el Caribe, de tocar la nieve por primera vez, de sentir las temperaturas de -15 a 45 grados.

Vivir malas experiencias, pero también poder  vivir cientos de rincones mágicos. Son experiencias increíbles que permiten seguir fortaleciendo el espíritu.

“El universo es abundancia, y no conseguir lo que quiero a veces significa un golpe de suerte”.

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